Un laboratorio clínico de Santiago nos contactó porque agendar sus tomas de muestra a domicilio dependía por completo de su secretaría. Cada paciente llamaba o escribía por WhatsApp, mandaba una foto de su orden médica y alguien tenía que transcribir los exámenes, buscar el precio según su previsión, explicar la preparación y encontrar una hora libre. Las horas se daban sin mirar el mapa, así que una enfermera podía terminar cruzando la ciudad entre una visita y la siguiente.
Para resolverlo creamos una página de reservas y un asistente de WhatsApp con los que el paciente sube la foto de su orden, ve el precio de sus exámenes y reserva la visita en un par de minutos, sin esperar a que le contesten. Por detrás, la aplicación lee la orden con inteligencia artificial y arma las rutas de las enfermeras para sugerir los horarios que menos viaje agregan.